Citando al Papa y perdiendo el punto

Originalmente escrito en ingles y traducido por Juan Pablo Marrufo del Toro, SJ

El New York Times publicó el encabezado mas obvio – el Papa hablando de un lobby gay – perdiendo la oportunidad de publicar: “El Papa dice que no hay que preocuparse ya de la inquisición.” ¿Esto te confunde? Déjame explicarte.

Wait for it, wait for it...

Wait for it, wait for it…

Un Papa que improvisa sin problemas – al estilo jazz, como dijo Ryan Duns – ha mantenido a los medios de comunicación de puntillas. Recientemente ha habido una discusión sobre unas notas de la reunión privada del Papa con la confederación de órdenes religiosas de Latinoamérica. Aparte de preguntarnos quién difundió las notas (hace algunos meses hubiéramos pensado que lo hizo su mayordomo), esta noticia ilustra claramente lo que la prensa está buscando: si las palabras “gay” y “Papa” aparecen en la misma noticia, hay que ponerlas en el encabezado.

Pero esta noticia pone el énfasis de la manera equivocada. En primer lugar es muy poco probable que el Papa, incluso en una junta privada, estuviera tomando una postura general al respecto de la homosexualidad en la Iglesia – él hablaba del problema de corrupción en la Curia, y aceptó que la especulación de un lobby gay es parte del problema mayor que se debe afrontar para que la Curia pueda servir mejor. El problema no es la homosexualidad, sino el hecho de que la  hipocresía  y los secretos promueven la falta de libertad, como Ryan Duns, SJ comenta es su blog.

Además, la esperada reacción a una noticia sobre la iglesia y el sexo ha enterrado una frase mucho más sensacionalista. Si lo único que lees es The New York Times, terminarás pensando que el Papa tuvo una reunión con los líderes religiosos de Latinoamérica para hablar de homosexualidad. De hecho, el Papa Francisco los motivaba a ser más arriesgados en sus apostolados; especialmente a no temer los retos a los que se enfrenta la iglesia, incluyendo a la Congregación para la Doctrina de La Fe (la rama del Vaticano encargada de mantener la ortodoxia, anteriormente conocida como “la inquisición”). Se ha reportado que el Papa dijo: Quizá reciban una carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe, informándoles que se han enterado de tal o cual cosa… Pero no dejen que eso los perturbe. Expliquen lo que tengan que explicar, y continúen, siempre adelante. No permitan que las doctrinas controversiales los molesten: explíquense y sigan adelante: esa es la verdadera noticia de la reunión.

Además de lidiar con el asunto de la difusión de notas privadas, los medios y la prensa del Vaticano han tenido que lidiar con la nueva práctica de las homilías papales en las misas en el Domus Santa Marta donde el Papa Francisco sigue viviendo desde su elección. Aunque el Vaticano ha dejado de publicar el texto de las homilías diarias del Papa para evitar rumores de que se trata de enseñanzas formales, aún están siendo difundidas y discutidas, especialmente cuando dijo que también los ateos están redimidos.

Como con la noticia del lobby gay, una sola palabra en esa homilía – “redención” – escandalizó a la prensa erróneamente, y la cobertura terminó hecha un relajo tratando de descifrar quién se va al cielo y quién no. Hablamos de eso también aquí en el Jesuit Post. Sin embargo, si puedes leer lo que el Papa dijo realmente (anda, aquí está), esa es precisamente la situación que él rechaza. En su homilía, pide a los católicos que reconozcan, en una “cultura de encuentro,” las cosas que tienen en común con toda la gente que hace el bien. El Papa habla de alguien imaginario – que por cierto, alguien que está perdiendo el punto – contradiciéndolo: “Pero, Padre, éste no es católico, no puede hacer el bien.” Y a ésta persona imaginaria, el Papa Francisco le responde que nuestra identidad común como hijos de Dios y el sacrificio redentor de Cristo en la cruz para todos significa que todos podemos, y debemos, “encontrarnos unos a otros haciendo el bien.” ¿Cuál es el punto? Deja de discutir sobre quién se va al cielo y empieza a hacer el bien.

He aquí una manera fácil para interpretar los dichos del Papa: El Papa seguramente no está inventando una nueva Iglesia de la nada, y tampoco está tratando de llamar la atención. Lo que realmente está haciendo es predicar – o sea, trata de decir algo para apoyar y motivar a la gente en su fe. No se trata de lucir bien ante la prensa, sino decir lo que la gente necesita oír acerca del amor y la voluntad de Dios. Lo que sí ha sido constante en todo lo que el Papa ha dicho – lo podemos encontrar en su homilía sobre el ateísmo y en las difundidas notas privadas – es que el Papa Francisco se enfoca en hacer el bien primero, y confía en que podamos aclarar los detalles teológicos después. Su mensaje no es solamente “practica lo que predicas” – sino que el único mensaje que puedes predicar es el que ya estás practicando. Esa es la noticia real.

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